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viernes, 1 de marzo de 2013

Una derrota clásica




A una semana del clásico de Avellaneda subyace la sensación de que los hinchas de Racing hemos tenido otra oportunidad para elegir entre la razón, el infortunio y la idiotez ante una derrota.

A la hora de las pruebas quien suscribe coloca en caja los años vividos al compás de las goleadas históricas que nos propinaron con buen juego Ricardo Bochini y Asociados, ocurrió desde los setenta hasta que Pablo Erbín -sin ART mediante- decidió el retiro de ese volante inolvidable, milagro de talento en un envase petiso sin músculos o aditivos. 
Tampoco será excusa que el juego desplegado por este equipo de Américo Gallego está lejos del ballet donde las formaciones del CAI saltaban de memoria, en la prehistoria del Google. Pero en este último clásico los Rojos además de algunos pases cortos prolijos le pusieron corazón. Léase alma, no patadas ni trampas.
En este juego, como con Vélez en Liniers, nuestros vecinos asumieron el momento histórico y no feliz que les toca vivir. Pusieron el pecho, la defensa y un salpicón de voluntades para tratar de darle algún pase a la red.
El Racing que se vio sobre la cancha está lejos de ser considerado una mínima mueca.

“El arbitraje determinante”, al que refirió horas después de la derrota el entrenador Luis Zubeldía, en la misma línea del juego de las lágrimas que desató en la previa, califica a este Racing en toda su dimensión desconocida. Con urgencias económicas y desatinos dirigenciales en pos de la prolijidad maquillada para los casos de Centurión, Hauche y otros. Circunstancias que se pagan con o sin financiación.

Nos pareció más determinante la condena a la soledad o a cazar algún revoleo con la que se ejecutó a Sand, el traje de Rambo que se le improvisó a Vietto, la superpoblación de “cincos” distintos y confusos del mediocampo académico. Y terció otra frase mendaz de los responsables tácticos “la presión la tienen ellos”.

El ejercicio reiki con el cual intento alejarme del sentir racinguista para abordar otros problemas más delicados falló una vez más. Soy de Racing desde antes de aprender la tabla del dos. Y la tristeza se explica, no por la derrota en sí -previsible- sino por la forma en la cual se concretó. Sin atenuantes, reacciones o una mínima apuesta al juego.

Para algunos de los que ya pasamos el medio siglo, la certeza sobre la ventaja estadística de Independiente sobre Racing tiene fundamentos lógicos e históricos.

Lo que no nos quita una esperanza hacia futuras victorias “clásicas”,  jugando bien.

Perder tiene mil formas, ninguna feliz, pero las hay dignas y aunque nos resulte imposible copiar el estilo del Barcelona, convendría tomar apuntes de algunas de sus actitudes.

Justamente esa palabra, actitud, que no significa violencia sino atreverse.

domingo, 11 de noviembre de 2012

Mi taller, nuestro taller




Suelo considerar a mi conciencia como un juez imaginario, incorruptible, paciente.
Así le hablo, así le hablé en algún momento de la semana:
Señor Juez, debo prestar testimonio ante usted sobre un taller literario.

Estoy allí por obra y gracia de mi compañera -en el diario BAE- Sofía Bustamante, no diré mucho pero intentaré expresar al máximo. Alguna vez el celestial Pep Guardiola les habló a los 60.000 hinchas del Barcelona que asistieron al estadio Nou Camp para la presentación protocolar del equipo. De allí rescato una de sus frases: “¡Ajustad el cinturón porque este viaje será para disfrutarlo!” invitó el catalán.
Pues ése espíritu tienen los talleres aquí y en especial este segundo capítulo que compartimos.
Si me permite la comparación cinematográfica, Su Señoría, los talleres tienen la magia de Tim Burton o la delicadeza de la inolvidable “En el Campo de los Sueños” (1). Aquí uno sube cada siete días al "Trencito de la Alegría" (letal metáfora de un compañero barbado) y puede jugar como cuando fuimos niños y llevarse la tarea para el hogar. Y hay un común denominador, todo es reconfortante.
Señor Juez, parafraseando a Alejandro Dolina diré que hay vientos de gloria en poder gritar desde el silencio “que uno al fin y al cabo escribe para que lo quieran”. En beneficio de mis compañeros, a sólo efecto de enaltecerlos, juro que en este taller, percibo eso. Energía vital incluso para la categoría Sub 54 que integro. Alego también que nadie me espetó edad, prejuicios, rango, condición social o pensamiento político para integrarme. El valor agregado es que encontré coincidencias en cuanto a mis pensamientos políticos, pero excúseme de mayores precisiones.
Sí creo relevante, a los efectos del camino infinito de la expresión hacia la sabiduría, señalar que nos leemos con devoción, nos oímos con atención. Y hay devoluciones, sin que nadie tenga que bailar en el caño o esperar el puntaje de un jurado. Verá Señor Juez, hasta el jardín que está en la planta baja donde se desarrolla este taller es directamente proporcional -en cuanto a tonos, estética y luz- a las personas que llegan allí sábado tras sábado.
Hablar de quien nos guía, Natalia Rozenblum, sería un capítulo aparte. Intentaré explicar con brevedad: ella tiene diversas formas de expresión, van desde su Poemario, sus mails que jamás fastidian y hasta sus sonrisas, contagiosas o piadosas. Profesa el don de corregir para mejorar, nos alienta a susurrar o gritar desde las letras.

Verá Su señoría, cuando niño, si algún lugar me gustaba mucho, me hacía bien, me elevaba en espíritu, cuerpo y alma, le preguntaba a mamá: “¿Mañana podemos volver aquí?” Su respuesta viene a cuento hoy, viene a cuento de este taller. Mamá decía: “Podés volver todas las veces que tu corazón y tu memoria lo permitan. Hay que intentarlo siempre”.

Es todo Señor Juez.

(1) Film protagonizado por Kevin Costner, basado en una historia fantástica en torno al béisbol  donde suceden cosas maravillosas, como que un padre se reencuentre con su hijo más allá de su muerte y concilien distancias pasadas en el presente mágico a través de ese juego. 
Postdata: Hay 7 minutos de actuación de Burt Lancaster, encarnando a un viejo médico que merecen ser parte de la eternidad. 

A continuación un link con más datos sobre esa película.

http://es.wikipedia.org/wiki/Field_of_Dreams